Cuidado de la piel atópica
mayo 11 2013 - En: Cuidados piel y cabello admin_fa
La piel atópica es aquella que presenta una sequedad extrema con o sin descamación y una marcada híper reactividad ante factores ambientales.
La híper reactividad viene dada por lo primero. La piel muy reseca se cuartea como lo hace la tierra de labor al secarse. Al no poseer agua la piel se retrae y se separa en islotes, este fenómeno, produce un picor impertinente difícil de eliminar.
Además, entre islotes, se producen valles que penetran a capas más profundas de la piel favoreciendo el acceso de bacterias, hongos, alergenos o productos químicos que pueden provocar híper reactividad, reacciones alérgicas o infecciones con mayor facilidad.
Estos islotes, además, se vuelven más frágiles y caen o se desprenden con mayor facilidad dando lugar a la descamación, que no es más que fragmentos de la propia piel seca desprendida.
Los desencadenantes pueden ser endógenos, hay personas genéticamente predispuestas a padecer de piel seca, híper reactiva o no, o exógenos, alergenos ambientales, sequedad ambiental extrema, exposición a productos químicos o fármacos,…
En el segundo caso, si conocemos el factor desencadenante, debemos evitarlo o, si esto no fuese posible, tomar las medidas profilácticas adecuadas; hidratarse antes de la exposición y usar protecciones cuando ello sea posible, guantes, mascarillas, ropa adecuada…
En cualquier caso, existen unas medidas cosméticas básicas que debemos respetar para mejorar la calidad de vida del paciente atópico
En la higiene: Nunca usar agua muy caliente para la higiene, si no estamos sucios no usar jabón más que en axilas y zonas íntimas, si lo estamos usar productos lavantes sin jabón; oleogeles, lociones lavantes, emulsiones lavantes… Los productos con jabón eliminan la capa grasa superficial de la piel y favorecen la deshidratación por evaporación. Además los detergentes que contienen son altamente agresivos para la piel.
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Hidratarnos mucho y a menudo con productos específicos para piel alérgica. Estas cremas y lociones contienen factores hidratantes y relipidificantes hipoalergénicos de gran potencia, penetración y durabilidad. Estos productos proporcionan a la piel una protección adecuada y duradera y, al usuario, una prolongada sensación de bienestar. El uso de productos no testados dermatológicamente puede empeorar el cuadro.
Tu dermatólogo te recomendará cual utilizar, con que frecuencia y, si fuere necesario, te prescribirá medicinas para reducir los brotes o los síntomas más agudos.
Recuerda que la piel, tiene memoria, cuanto mejor la cuides ahora, mejor te responderá mañana. A veces no le prestamos mucha atención pero debemos recordar que es el órgano vital más grande de nuestro cuerpo.



